Blog Published

Blog_101206852443_S

101206852443


Para la mayor�a de nosotros, la Navidad significa celebraciones familiares, liturgias muy solemnes, un abundante intercambio de regalos, y la expectativa de un nuevo a�o. Les invito a incluir a Mar�a en sus celebraciones. Que su presencia sea el dulce fondo de toda la temporada en la profundidad de sus corazones. Inv�tenla con frecuencia a su interior.

�Porque Dios am� tanto al mundo, que entreg� a su Hijo �nico para que todo el que cree en �l no muera, sino que tenga Vida eterna�. (Juan 3:16-17)

Resulta ir�nico que la ense�anza m�s poderosa del Evangelio sea conocida popularmente como �el peque�o evangelio�, peque�o como un ni�o.

El regalo del Padre, su �nico Hijo, necesitaba una mujer inmaculada. Como lo expresa Urs Von Balthasar: �El ser humano en el Hijo de Dios se hizo hombre, y recibi� este don del cielo con buena disposici�n, apertura y disponibilidad ilimitadas, restringidas por nada en lo absoluto�.

Para que el Verbo eterno se hiciera carne, deb�a existir un consentimiento humano de entrega total; un �s� sin c�lculos, restricciones o advertencias: el s� de Mar�a hizo posible la Navidad para nosotros. Mar�a fue tan poderosa, que trajo a Dios al mundo.

Urs Von Balthasar nos ayuda de nuevo a entender la conveniencia providencial de una virgen sin pecado como recipiente del divino Hijo de Dios: �Ella, por supuesto, no es la gracia, pues la gracia es Dios y viene de Dios, y Mar�a es una simple criatura. Pero ella es la �nica criatura que no se resisti� a la gracia� Ella hace lo que quiere la gracia; a saber, la entrega, la concede, la derrama para los dem�s�.

A la Navidad le precede una temporada de Adviento, anticipante con expectativas sobre las tres venidas de Cristo de una manera indivisible e integrada: la hist�rica, la sacramental y la del final de los tiempos. Al preparar los �caminos del Se�or�, el disc�pulo cristiano celebra la:
  • Inmaculada Concepci�n (8 de diciembre)
  • San Juan Diego (9 de diciembre)
  • Nuestra Se�ora de Guadalupe (12 de diciembre)
  • Virgen Madre (25 de diciembre)
  • Madre de Dios (1ro de enero)
La fe en la encarnaci�n del Verbo tiene temas marianos significativos en la oraci�n de la Iglesia.

La raz�n por la que los ni�os aman tanto la Navidad, es por el esplendor de su belleza inocente. El erudito b�blico Raymond Brown expresaba con frecuencia su asombro ante la manera en que las narraciones sobre la infancia de Nuestro Se�or Jesucristo se hab�an ajustado a la cultura popular.

Esta belleza incluye a Mar�a, como lo expresa hermosamente un himno en ingl�s, del cual hacemos una traducci�n aproximada:

Virgen nacida, nos postramos ante ti.
Bendito fue el vientre que te llev�.
Mar�a, Madre sumisa y bondadosa,
Bendita fue ella en su Ni�o.
Bendita fue la doncella que te aliment�.
Bendita fue la mano que te gui�.
Bendito fue el ojo maternal
que observaba tu calmada infancia.
Bendita sea ella por toda la creaci�n,
quien trajo la salvaci�n del mundo.
Y benditos sean ellos por siempre
quienes te aman m�s y sirven mejor.
Virgen nacida, nos postramos ante ti:
Bendito fue el vientre que te llev�.
Mar�a, Madre sumisa y bondadosa,
Bendita fue ella en su Ni�o.
Y yo a�adiera: �Bendito fue Aquel en esa obra maestra de mujer!

Reverend�simo Felipe J. Est�vez
Obispo auxiliar de Miami

Comments from readers

Fray Lombardo D'Auria, O.F.M. Cap. - 12/22/2009 04:30 PM
Estimado Monse�or Est�vez,
Paz y bien en Santa Alegria!
Gracias por esta reflexi�n en Nuestra Santa Madre. Es por eso, que en Nicaragua, todo el mes de Diciembre grita con alegria:
Quien Causa Tanta Alegria?
�La Concepci�n de Mar�a!
Y nuestro ser�fico Padre, San Francisco de As�s la saluda, diciendo,
�Salve, Se�ora, santa Reina, santa Madre de Dios, Mar�a, virgen hecha iglesia!
Que en esta celebraci�n del Nacimiento del Salvador, todos sigamos los pasos de la Madre de Dios. En especial, rezo por todos los hermanos y hermanas que han abandonado la Santa Eucarist�a y vean el ejemplo de como ser disc�pulos de Cristo en la Madre de Dios.
En Cristo Rey,
Fray Lombardo D'Auria, O.F.M. Cap.
Deacon Luis A. Rivero - 12/21/2009 06:13 AM
Bishop Estevez,
Thank you for such a wonderful reminder as we approach the celebration of THE EVENT which changed the world. Thank you for reminding us of the first disciple whose ministry centers on Christ. I pray that her example and maternal love always guides us and our vocations. May we always follow her example in that unconditional Yes!

United in Prayer and at the Table of the Lord,
Dcn. Luis A. Rivero

Powered by Parish Mate | E-system

This site is protected by reCAPTCHA and the Google Privacy Policy and Terms of Service apply