El matrimonio � Confusiones sobre �igualdad� y �discriminaci�n�
Monday, January 14, 2013
*George Weigel
La decisi�n de la Corte Suprema de escuchar los argumentos sobre la constitucionalidad de la Ley para la Defensa del Matrimonio (DOMA, por su sigla en ingl�s) y la Propuesta 8 de California, es garant�a de que el debate sobre el matrimonio estar� en el primer plano de la vida p�blica estadounidense en el futuro predecible.
Para prop�sitos de la ley federal, DOMA define el matrimonio como la uni�n legal de un hombre y una mujer (no indica qu� es lo que los estados pueden o no definir como �matrimonio�). La Propuesta 8 fue iniciada por los votantes para corregir la interpretaci�n de la Corte Suprema de California sobre el hecho de que la constituci�n de dicho estado conten�a un �derecho� al �matrimonio� entre personas del mismo sexo. El debate sobre el matrimonio continuar� independientemente de que la Corte Suprema de los Estados Unidos asuma una actitud muy estrecha ante estos casos, o intente hallar en la Constituci�n de los EE.UU. un �derecho� al �matrimonio� entre personas del mismo sexo que deba obedecerse en todos los estados. De hecho, si la Corte evita el proceso pol�tico, el debate del matrimonio puede intensificarse, como ha sucedido con la discusi�n sobre el derecho a la vida tras la eliminaci�n de las leyes del aborto en todos los estados hace 40 a�os este mes, a ra�z de la decisi�n de Roe v. Wade.
Por eso, y con m�s raz�n, debemos aclarar aqu� algunos asuntos.
Las leyes que autorizan el �matrimonio� entre personas del mismo sexo se han promovido exitosamente como el equivalente a las leyes de los derechos civiles que proh�ben la discriminaci�n racial. De hecho, a eso se debe gran parte del poder que tiene el movimiento por la �igualdad matrimonial�: ha aprovechado el �nico punto de referencia de la moral p�blica para lograr el �xito en la pol�tica del siglo 21 en Estados Unidos�el movimiento de los derechos civiles de la d�cada de 1950 y principios de la de 1960. Durante casi dos siglos, se le hab�a negado a los estadounidenses de descendencia africana la igualdad ante la ley; la injusticia patente fue desafiada por un movimiento de convicci�n moral y maniobra legal y, al final, el movimiento fue justificado con un cambio en actitud, mentes y estatutos. �Si ocurri� en aquella ocasi�n en lo que se refer�a a la raza, por qu� no ahora en lo que tiene que ver con qui�nes pueden �casarse�? Ese es el debate, y su poder emotivo es considerable.
Pero es una equivocaci�n.
En su libro m�s reciente, What Is Marriage? Man and Woman: A Defense (�Qu� es el Matrimonio? Hombre y Mujer: Una Defensa), publicado por Encounter Books, tres intelectuales cat�licos con conexiones a Princeton�Robert P. George (quien ejerci� la c�tedra Woodrow Wilson en esa eminente universidad) y dos de sus antiguos disc�pulos, Sherif Girgis y Ryan Anderson�argumentan de modo persuasivo y con fundamento que, al apelar a la igualdad, Estados Unidos no puede llegar a una conclusi�n seria a esta pregunta: �Debe el gobierno redefinir el matrimonio para incluir a las uniones entre personas del mismo sexo?
�Por qu� no? Porque en todo sistema gubernamental conocido en la historia, cada pol�tica matrimonial define sus l�mites, excluyendo del �matrimonio� a algunos tipos de relaciones. Los padres no pueden casarse con sus hijos. Los hermanos y las hermanas no se pueden casar. La gente menor de cierta edad no se puede casar. Las personas que ya est�n casadas, no se pueden casar.
En otras palabras, los gobiernos, sean autocr�ticos, aristocr�ticos, mon�rquicos o democr�ticos, siempre han �discriminado��han establecido diferencias�en sus leyes matrimoniales. Y en ese sentido, no hay un asunto de ley sobre �igualdad� matrimonial similar a la igualdad que procuraron, y obtuvieron, las minor�as raciales en el movimiento de los derechos civiles.
Si la ley matrimonial siempre conllevar� distinciones, la pregunta moral (y legal/constitucional) es si la distinci�n causa una �discriminaci�n� arbitraria o injusta. O si la distinci�n es inherente a la propia naturaleza del matrimonio y es �til para el bienestar p�blico genuino.
En la cultura postmodernista del siglo 21, es dif�cil argumentar sobre la �naturaleza� de algo. Pero consideren esto: Cuando la edici�n de Entertainment Weekly correspondiente al 2 de noviembre de 2012 hace referencia al escritor de Lincoln, Tony Kushner, como �el esposo del columnista Mark Harris, de Entertainment Weekly�, �no les asusta? �No les parece que hay algo no s�lo extra�o, sino equivocado? �Tienen la misma reacci�n innata�Aqu� hay algo incorrecto�al leer el titular del Daily Mail de Londres, del pasado 23 de octubre: �Ellen Degeneres recibe premio de comedia mientras le observa su hermosa esposa, Portia De Rossi�?
Los gobiernos han reconocido por milenios la naturaleza del �matrimonio� como la uni�n estable de un hombre y una mujer por ser eso, y por razones de pol�tica p�blica sana, incluyendo el bienestar de los ni�os y la promoci�n de la vida familiar. �Tal reconocimiento conlleva distinciones? S�. �Tienen como resultado una injusticia? No.

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