Blog Published

Blog_131115111151737_S

131115111151737


Al escribir libros, la cr�tica es uno de los gajes del oficio, y lo mejor que un autor puede anhelar es la cr�tica inteligente que entable su argumento y conduzca a un nuevo entendimiento. Ay, a menudo esa es la excepci�n, especialmente entre los intelectuales y cr�ticos cat�licos m�s arraigados en sus ideolog�as. Por eso me ha decepcionado que tanto desde babor a estribor de la Barca de Pedro, algunos cr�ticos no han entendido o han ignorado el razonamiento sobre la historia cat�lica moderna que ofrec� en "Evangelical Catholicism: Deep Reform in the 21st-Century Church" ("Catolicismo Evang�lico: Una Reforma Profunda en la Iglesia del Siglo 21", Basic Books).

El libro comienza con un hecho obvio: Benedicto XVI ser�a el �ltimo Papa en haber asistido al Vaticano II. Ese hecho condujo a una conclusi�n igualmente obvia: una era de la historia cat�lica llegaba a su fin. Tal conclusi�n produjo, a su vez, dos preguntas obvias: �cu�ndo se inici� tal era, y c�mo deb�a ser descrita?

Me pareci� miope asumir o debatir que el per�odo en cuesti�n comenz� con el Vaticano II. Una forma m�s sofisticada de esta miop�a ampli� m�s el lente hist�rico, al encontrar los antecedentes al Concilio en los movimientos cat�licos b�blicos, lit�rgicos, teol�gicos y sociales de mediados del siglo 20. Pero, �ser�a suficiente investigar tales precedentes para poder obtener una visi�n clara de la �poca?

Pens� que no. Esos movimientos reformistas ten�an antecedentes en el pontificado del Papa Le�n XIII (1878-1903), quien abandon� la estrategia defensiva de Gregorio XVI y P�o IX frente a la modernidad cultural y pol�tica, y quien busc� incluir estas �cosas nuevas� (como describ�a Le�n su enc�clica m�s famosa) de una manera cr�tica, aut�nticamente cat�lica. Propuse que Le�n XIII fue el hombre cuyo papado de 25 a�os marc� el inicio de una era que llegaba a su fin con Benedicto XVI.

�Y c�mo puede describirse esa �poca? Suger� que el pasado siglo y cuarto fue el �ltimo momento extendido del catolicismo de la Contrarreforma: la manera de ser cat�lico que en gran manera surgi� a trav�s del Concilio de Trento, en respuesta a los desaf�os presentados por la Reforma Protestante y los primeros est�mulos de la vida cultura, social, econ�mica y pol�tica moderna. Suger� que el catolicismo de la Contrarreforma�la manera de ser iglesia en la que creci� cada cat�lico mayor de 50 a�os�daba paso al catolicismo de la Nueva Evangelizaci�n, o lo que otros y yo llamamos �catolicismo evang�lico�.

Pens� que esta manera nueva de enmarcar la historia cat�lica moderna ofrec�a una explicaci�n m�s completa que la disponible sobre el drama cat�lico desde los d�as de mis abuelos hasta el de mi nieto. Vinculaba a Le�n XIII al Vaticano II por los movimientos reformistas que el pontificado de Le�n hab�a puesto en marcha. Y extendi� el Vaticano II y su interpretaci�n aut�ntica hasta los pontificados de dos hombres, Juan Pablo II y Benedicto XVI quienes, como j�venes participantes en el Concilio, ayudaron a moldear el llamado del mismo a la Iglesia, para que volviera a imaginarse a s� misma como una comuni�n de disc�pulos en misi�n.

Cuando explico esto en las campa�as, la gente parece apreciarlo genuinamente: ata los cabos, y lo que parece una historia fragmentada, casi indescifrable, comienza a mostrar lo que Henry James llamaba �la figura de la alfombra�: el hilo en la narrativa que enlaza un asunto muy complicado�algo que, sin duda, es la historia cat�lica moderna. No me parece que esta propuesta sea �idiosincr�sica�, como escribi� un cr�tico de tendencia a estribor; tampoco es �extra�a�, como la describi� un hermano en babor. Ni siquiera es original porque, como explico en el libro, la idea surgi� de una d�cada de conversaci�n con mi amigo, el profesor Russell Hittinger, quien ha realizado un trabajo importante y pionero sobre Le�n XIII.

Sin embargo, mi propuesta desaf�a la comodidad de aquellos que a�n permanecen en el catolicismo de la Contrarreforma. Mi sugerencia es que el catolicismo evang�lico no es una "yarda 50" entre la izquierda cat�lica y la derecha cat�lica, sino una visi�n de la Iglesia que va mucho m�s all� de ambas polaridades. Si eso es �idiosincr�sico� o �extra�o�, entonces tambi�n lo fueron Juan Pablo II y Benedicto XVI, y tambi�n lo es Francisco, el Papa evang�lico de los confines de la Tierra.

Powered by Parish Mate | E-system

This site is protected by reCAPTCHA and the Google Privacy Policy and Terms of Service apply