El aniversario de oro del Vaticano II
Monday, November 5, 2012
*George Weigel
El Segundo Concilio Ecum�nico del Vaticano, el acontecimiento cat�lico m�s importante desde el Concilio de Trento en el siglo 16, fue inaugurado solemnemente por el Papa Juan XXIII hace 50 a�os, el 11 de octubre de 1962. Desde entonces, los comentaristas han considerado esa fecha como el inicio del compromiso de la Iglesia Cat�lica con la sociedad y la cultura moderna. De hecho, la lucha de la Iglesia con la modernidad hab�a comenzado 84 a�os antes, con la elecci�n del Papa Le�n XIII, el 3 de marzo de 1878. Esa fecha marca el inicio de la transici�n del catolicismo de la Contrarreforma, al catolicismo de la Nueva Evangelizaci�n. En ese proceso de transici�n, el Vaticano II tuvo un rol crucial, acelerador.
Juan XIII quer�a que el Concilio fuera una nueva experiencia de Pentecost�s para la Iglesia, de manera que el Catolicismo pudiera proclamar con m�s eficiencia el mensaje de la misericordia y el amor de Dios. S�, el Concilio abri� las ventanas de la Iglesia al mundo moderno. Pero el Concilio tambi�n desafi� al mundo moderno para que abriera sus propias ventanas (y puertas y tragaluces), de manera que volviera a descubrir el mundo de la Verdad y el Amor trascendentes�el mundo de lo sobrenatural, que es el mundo verdaderamente real. El crecimiento del catolicismo de principios del siglo 21 se encuentra en las iglesias locales que han acogido la intenci�n evang�lica del Concilio, y la ense�anza del Concilio a plenitud. Aquellas que lo han hecho, han encontrado un nuevo entendimiento de la Palabra y del Sacramento, los dos pilares de la fe cat�lica, y una nueva pasi�n por el evangelismo.
Tom� un tiempo. El Vaticano II no fue como otro concilio ecum�nico en la historia, ya que no ofreci� claves autoritativas para su propia interpretaci�n: los Padres del Concilio no escribieron un credo, no condenaron ninguna herej�a, no legislaron nuevos c�nones, no definieron dogmas. Por eso la d�cada y media desde que finaliz� el Concilio el 8 de diciembre de 1965 fue algo ca�tica, pues diversas interpretaciones del Concilio (que incluyeron exhortaciones a un �esp�ritu del Vaticano II� amorfo que parece tener m�s en com�n con el protestantismo que con el catolicismo) lucharon con cada una, en un equivalente a una guerra civil eclesi�stica.
La Providencia elev� a dos hombres de ingenio�Juan Pablo II y Benedicto XVI, ambos participantes del Concilio�para que le dieran al Vaticano II una interpretaci�n autoritativa. Su ense�anza, llevada a trav�s del mundo por una serie de peregrinaciones papales sin precedentes, le ha dado a la Iglesia la verdad sobre el Concilio, aunque algunos cat�licos parecen ser algo lentos en recibir el mensaje. Es m�s, al convocar a la Iglesia mundial al Gran Jubileo del A�o 2000, Juan Pablo II le dio al catolicismo la experiencia pentecostal que Juan XXIII hab�a deseado, preparando as� a la Iglesia mundial para entrar al tercer milenio con una gran energ�a misionera: �remar mar adentro�, como expres� Juan Pablo II sobre la Nueva Evangelizaci�n.
Y ese es, en fin, el mensaje del Vaticano II para cada cat�lico. El Vaticano II no desplaz� la tradici�n de la Iglesia. El Vaticano II no cre� el catolicismo �h�galo-usted-mismo�. El Vaticano II, que aceler� la gran evoluci�n hist�rica del catolicismo desde una Iglesia de mantenimiento institucional a una Iglesia de misi�n evang�lica que desarrolla el entendimiento propio genuino y dirigido por el Esp�ritu, le ense�� a los cat�licos que todos los d�as entran a territorio misionero. El grado en el que cada uno de nosotros lleva el Evangelio a los dem�s, es el grado en el que entendemos el Vaticano II en su aniversario de oro.

Comments from readers
And therefore, I read in silence. Then I "put out into the deep," Oh, the treasures that are discovered when we Listen to Jesus: LET THE CHILDREN COME TO ME!
It is then I understand what I have read and watch the Spirit in action.